miércoles, 28 de noviembre de 2012
SATÉLITES: naturales y artificiales.
El Sistema Solar está compuesto por muchos más cuerpos celestes. Alrededor de la mayoría de los planetas giran satélites, de manera similar a la Luna en torno de la Tierra. En Astronomía, el término satélite se aplica en general a aquellos objetos en rotación alrededor de un astro, este último es de mayor dimensión que el primero; ambos cuerpos están vinculados entre sí por fuerzas de gravedad recíproca.
Existe una diferenciación entre satélites naturales y artificiales. Los artificiales son los construidos por el hombre, y por lo tanto es factible, de alguna manera, de modificar su trayectoria. En las últimas décadas se han puesto en órbita una gran variedad de satélites artificiales alrededor de la Tierra y también de varios planetas.
Un satélite natural, en cambio, es cualquier astro que se encuentra desplazándose alrededor de otro; no es factible modificar sus trayectorias artificialmente.
En general, a los satélites de los planetas principales se les llama lunas, por asociación con el nombre del satélite natural de la Tierra.
Los diferentes planetas poseen distinta cantidad de lunas. El número total en el Sistema Solar es alto y aún se considera incompleto, ya que se continúa encontrándose nuevas lunas. No se conocen lunas en Mercurio ni en Venus y tampoco ningún satélite que posea una luna.
SATÉLITE ARTIFICIAL. SATÉLITE NATURAL.

LOS ASTEROIDES.
Son una infinidad de objetos rocosos o de composición metálica de los más variados tamaños y formas, los cuales orbitan alrededor del Sol. Formados en los orígenes delSistema Solar, los asteroides son el resultado de la fusión, colisión y ruptura de diversos materiales, encontrándose mayoritariamente ubicados en el denominado cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter. Cabe destacar que, algunos asteroides presentan órbitas que van más allá de Saturno y otros se aproximan mucho más que la Tierra al Sol, en algunos casos, cruzan peligrosamente la orbita de nuestro planeta.
Algunos asteroides observados presentan tamaños significativos, como por ejemplo: el asteroide Ceres, con 932 Km. de diámetro, los asteroides de gran tamaño Vesta y Pallas, con unos 525 Km. de diámetro, e incluso unos 16 asteroides catalogados que superan los 240 Km.
Uno de los aspectos interesantes para la comunidad científica en cuanto a los asteroides, proviene de su origen, puesto que los mismos son los remanentes de un Sistema Solar muy joven, permitiendo con su estudio descifrar los procesos que formaron nuestro vecindario estelar. Una valiosa forma de estudio, ha sido el envío de misiones espaciales.
En Octubre de 1991 el asteroide 951 Gaspra fue visitado por la exitosa sonda espacial Galileo, transformándose en el primer asteroide del que se obtuvieron excepcionales imágenes en alta resolución. Posteriormente, en agosto de 1993, Galileo se aproximo al asteroide 243 Ida. El 27 de Junio de 1997, la nave espacial NEAR realizó un encuentro a alta velocidad con el asteroide 253 Matilde. Este fue un encuentro único, tras el cual, NEAR se dirigió al asteroide Eros el debía visitar en enero de 1999.
EL COMETA HALLEY
E n 1705 Edmond Halley predijo, usando las recién formuladas leyes del movimiento de Newton, que el cometa visto en 1531, 1607 y 1682 volvería en 1758 (que fue, curiosamente, después de su muerte). De hecho, el cometa volvió tal y como predijo, y posteriormente se le dio nombre en su honor.
El periodo medio de la órbita del Halley
es de 76 años, pero no se pueden calcular las fechas de sus reapariciones por la simple sustracción de múltiplos de 76 años a 1986. El tirón gravitacional de los planetas mayores altera el periodo del cometa en cada órbita. Los efectos no gravitacionales (como la reacción de los gases eyectados durante el paso cerca del Sol) también desempeñan un papel importante, aunque menos, en la alteración de la órbita. Entre los años 239 aC y 1986 dC el periodo orbital ha cambiado entre 76.0 años (en 1986) y 79.3 años (en 451 y 1066). (El paso por el perihelio más cercano a los tiempos de Jesucristo fue en 11 aC y 66 dC. Ninguno de los dos tuvo lugar durante la vida de Jesús.)
Lórbita del Halley es retrógrada e inclinada 18 grados respecto de la eclíptica. Y, como la de todos los cometas, altamente excéntrica.
Sólo tres cometas han sido visitados por sondas
espaciales. La sonda de la NASA ICE pasó a través de la cola del cometa Giacobini-Zinner en 1985; el cometa Grigg Skjellerup fue visitado por la Giotto en 1989. En 1986, cinco naves de la URSS, Japón y la Comunidad Europea visitaron el cometa Halley; La Giotto, de la ESA, obtuvo primeros planos del núcleo del Halley (arriba y derecha).
El núcleo del cometa Halley mide aproximadamente 16x8x8 kilómetros.
Contrariamente a las suposiciones previas, el núcleo del Halley es muy oscuro: su albedo es de sólo 0.03, por lo que es más negro que el carbón y uno de los objetos más oscuros del sistema solar.
El Halley es casi único entre los cometas, ya que es a la vez grande y activo, y tiene una órbita regular y bien definida. Ésto lo convierte en un objetivo relativamente fácil para la Giotto y compañía, pero puede no ser representativo de los cometas en general.
El cometa Halley volverá al sistema solar interior el año 2061.
LOS COMETAS
Los hombres primitivos ya conocían los cometas. Los más brillantes se ven muy bien y no se parecen a ningún otro objeto del cielo.
Parecen manchas de luz, a menudo borrosas, que van dejando un rastro o cabellera. Esto los hace atractivos y los rodea de magia y misterio. Los cometas son cuerpos frágiles y pequeños, de forma irregular, formados por una mezcla de substancias duras y gases congelados.
Un cometa consta de un núcleo, de hielo y roca, rodeado de una atmósfera nebulosa llamada cabellera o coma. El astrónomo estadounidense Fred Whipple describió en 1949 el núcleo, que contiene casi toda la masa del cometa, como una "bola de nieve sucia" compuesta por una mezcla de hielo y polvo.
La mayor parte de los gases que se expulsan para formar la cabellera son moléculas fragmentarias o radicales de los elementos más comunes en el espacio: hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno.
La cabeza de un cometa, incluida su difusa cabellera, puede ser mayor que el planeta Júpiter. Sin embargo, la parte sólida de la mayoría de los cometas tiene un volumen de algunos kilómetros cúbicos solamente. Por ejemplo, el núcleo oscurecido por el polvo del cometa Halley tiene un tamaño aproximado de 15 por 4 kilómetros.
Parecen manchas de luz, a menudo borrosas, que van dejando un rastro o cabellera. Esto los hace atractivos y los rodea de magia y misterio. Los cometas son cuerpos frágiles y pequeños, de forma irregular, formados por una mezcla de substancias duras y gases congelados.
Un cometa consta de un núcleo, de hielo y roca, rodeado de una atmósfera nebulosa llamada cabellera o coma. El astrónomo estadounidense Fred Whipple describió en 1949 el núcleo, que contiene casi toda la masa del cometa, como una "bola de nieve sucia" compuesta por una mezcla de hielo y polvo.
La mayor parte de los gases que se expulsan para formar la cabellera son moléculas fragmentarias o radicales de los elementos más comunes en el espacio: hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno.
La cabeza de un cometa, incluida su difusa cabellera, puede ser mayor que el planeta Júpiter. Sin embargo, la parte sólida de la mayoría de los cometas tiene un volumen de algunos kilómetros cúbicos solamente. Por ejemplo, el núcleo oscurecido por el polvo del cometa Halley tiene un tamaño aproximado de 15 por 4 kilómetros.
Las órbitas de los cometas se desvían bastante de las previstas por las leyes de Newton. Esto puede ser debido a que el escape de gases produce una propulsión a chorro que desplaza ligeramente el núcleo de un cometa fuera de su trayectoria.
Los cometas de periodos cortos, observados a lo largo de muchas órbitas, tienden a desvanecerse con el tiempo como podría esperarse. Por último, la existencia de grupos de cometas demuestra que los núcleos cometarios son unidades sólidas.
En general, la órbita de los cometas es mucho más alargada que la de los planetas. En una punta los pueden acercar al Sol y, en la otra, alejarlos más allá de la órbita de Plutón.
Cuando los cometas se acercan al Sol y se calientan, los gases se evaporan, desprenden partículas sólidas y forman la cabellera. Cuando se vuelven a alejar, se enfrían, los gases se hielan y la cola desaparece.
En cada pasada pierden materia. Finalmente, sólo queda el núcleo rocoso. Se cree que hay asteroides que son nucleos pelados de cometas.
Los cometas de periodos cortos, observados a lo largo de muchas órbitas, tienden a desvanecerse con el tiempo como podría esperarse. Por último, la existencia de grupos de cometas demuestra que los núcleos cometarios son unidades sólidas.
En general, la órbita de los cometas es mucho más alargada que la de los planetas. En una punta los pueden acercar al Sol y, en la otra, alejarlos más allá de la órbita de Plutón.
Cuando los cometas se acercan al Sol y se calientan, los gases se evaporan, desprenden partículas sólidas y forman la cabellera. Cuando se vuelven a alejar, se enfrían, los gases se hielan y la cola desaparece.
En cada pasada pierden materia. Finalmente, sólo queda el núcleo rocoso. Se cree que hay asteroides que son nucleos pelados de cometas.
Hay cometas con periodos orbitales cortos y, otros, largos. Los hay que no superan nunca la órbita de Júpiter y otros que se alejan mucho, hasta que abandonan el Sistema Solar y ya no vuelven.
La foto de la derecha es el cometa Kohouotek, que pasó cerca de la Tierra en enero de 1974. Había sido detectado muy lejos, cuando atravesaba la órbita de Júpiter.
El cometa Encke, de órbita corta, se acerca cada tres años y tres meses. Únicamente se ve con un buen telescopio. En cambio, el cometa Halley, que nos visita cada 76 años, y el Rigollet, que lo hace cada 156, son aún brillantes.
La foto de la derecha es el cometa Kohouotek, que pasó cerca de la Tierra en enero de 1974. Había sido detectado muy lejos, cuando atravesaba la órbita de Júpiter.
El cometa Encke, de órbita corta, se acerca cada tres años y tres meses. Únicamente se ve con un buen telescopio. En cambio, el cometa Halley, que nos visita cada 76 años, y el Rigollet, que lo hace cada 156, son aún brillantes.
LOS PLANETAS GIGANTES.
Los planetas ligeros o gigantes se localizan en la parte externa del Sistema Solar. Son planetas constituidos básicamente por hidrógeno y helio, reflejo de la composición de la nebulosa solar primigenia. Tienen importantes actividades meteorológicas y procesos de tipo gravitacional, con un pequeño núcleo y una gran masa de gas en convección permanente.
A Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno se les conoce como los planetas Jovianos (relativos a Júpiter), puesto que son gigantescos comparados con la Tierra, y tienen naturaleza gaseosa como la de Júpiter. Los planetas Jovianos son también llamados los gigantes de gas, sin embargo algunos de ellos tienen el centro sólido.
Los grandes planetas, Júpiter y Saturno, poseen sistemas de satélites, que en cierto modo, son modelos en miniatura del Sistema Solar. Aunque no disponen de fuentes termonucleares de energía, siguen liberando energía gravitatoria en cantidad superior a la radiación solar que reciben. Otra característica común, es el poseer anillos formados por pequeñas partículas en órbitas más cercanas que las de sus satélites.
A Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno se les conoce como los planetas Jovianos (relativos a Júpiter), puesto que son gigantescos comparados con la Tierra, y tienen naturaleza gaseosa como la de Júpiter. Los planetas Jovianos son también llamados los gigantes de gas, sin embargo algunos de ellos tienen el centro sólido.
Los grandes planetas, Júpiter y Saturno, poseen sistemas de satélites, que en cierto modo, son modelos en miniatura del Sistema Solar. Aunque no disponen de fuentes termonucleares de energía, siguen liberando energía gravitatoria en cantidad superior a la radiación solar que reciben. Otra característica común, es el poseer anillos formados por pequeñas partículas en órbitas más cercanas que las de sus satélites.
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